“Tiempo atrás los hombres morían de hambre sin que se pudiese hacer nada por evitarlo. Entonces se trataba de una especie de catástrofe natural a la que se asistía impotente (...) Pero ahora es totalmente distinto. Esto no debe suceder ya más. No se trata de un terremoto o de un tifón que escapa a nuestro control. Es un pecado de omisión cometido por cada uno de nosotros, que somos incapaces de privarnos de una parte al menos de lo superfluo, para hacer así posible la solución de este problema. Y este problema puede resolverse. No con una pequeña limosna, sino con todos los medios que necesitan las poblaciones pobres para elevarse por sí mismas de su propia miseria” P. Werenfried van Straaten, Dios llora en la tierra
¡Cuantos más formemos la familia de AIN, más ayuda haremos llegar a nuestros hermanos!