Un elevado porcentaje de la ayuda que enviamos a los países receptores se realiza a través de estipendios de Misa. Con el donativo que enviamos permitimos que miles de sacerdotes en todo el mundo puedan garantizar su sustento básico.

Además, el beneficio de esta ayuda no sólo repercute en el sacerdote, sino en toda la comunidad, a la que hace crecer en el ámbito espiritual y en la promoción de su educación, sanidad, igualdad y defensa de sus derechos.