En el Este de Europa, la Iglesia Católica perdió, durante el siglo XX, gran parte de sus propiedades, confiscadas por el Estado. En muchos lugares de África y Latinoamérica no puede construir templos, lugares de culto o casas parroquiales porque no dispone de los medios necesarios.

Para las comunidades es importante la presencia física de la Iglesia En muchas ocasiones, poner en pie ese edificio significa también la ‘construcción’ de la comunidad. Además de solicitar ayuda, la comunidad se compromete a aportar lo que tiene –muchas veces poco más que su trabajo-; se empeñan en levantar los muros, quitan horas a su descanso para construir su parroquia. Y cuando ya no pueden más, piden ayuda. Se convierten así en un ejemplo para nosotros.