Ayuda a la Iglesia Necesitada

Inicio | Contacto

Inicio  >  Testimonios  > Obispo ucraniano denuncia la violencia contra manifestantes

27/01/2014 - Obispo ucraniano denuncia la violencia contra manifestantes

 

“Resulta difícil imaginarse una manifestación más devota en la Europa del siglo XXI”, dice el Obispo Gudziak

AIN, Madrid.- La brutal represión contra los manifestantes en Ucrania está funcionando como factor reclutador para el movimiento de protesta, según ha asegurado un Obispo que ha señalado que el país está inmerso “en una batalla por la dignidad”. Mons. Borys Gudziak, Obispo Eparca de la Eparquía greco-católica ucraniana de París, se ha puesto del lado de los manifestantes bajo el fuego de las fuerzas gubernamentales, pero también ha hecho repetidos llamamientos a no levantarse en armas.

En una entrevista con Ayuda a la Iglesia Necesitada, la fundación católica que lleva décadas apoyando a la Iglesia Greco-Católica Ucraniana, Mons. Gudziak criticó la violenta respuesta de las fuerzas gubernamentales a las manifestaciones y describió a los manifestantes como devotos y no violentos.

El viernes, 24 de enero, el Obispo dijo desde París: “Esta gente no ha salido a la calle para apoyar a un partido o un candidato, sino para defender unos principios”. Y añadió: “El país está intentando, de forma traumática, romper los lazos con el pasado, el miedo y la subyugación declarando la dignidad donada por Dios de cada ser humano. Los acontecimientos de los últimos meses y días suponen una peregrinación en nuestra batalla por la dignidad”.

“En los últimos dos meses, Ucrania ha registrado un dramático cambio, y el nivel de concienciación social ha aumentado. La brutalidad de las fuerzas gubernamentales está impulsando a cada vez más habitantes a desempeñar un papel activo en esta apuesta por la dignidad”.

Llamamiento al diálogo
El Obispo Gudziak, que fue rector de la Universidad Católica Ucraniana de Lvov, apoya expresamente los llamamientos lanzados por líderes religiosos el 10 de diciembre. En ellos se pide al gobierno ucraniano que escuche las reivindicaciones de los manifestantes, se denuncia la violencia y se insta al diálogo entre el régimen y los diferentes grupos involucrados en las manifestaciones.

Recalcando la necesidad del diálogo, Mons. Gudziak dijo: “El diálogo es muy difícil y tiene una metodología ardua, pero no hay alternativa mejor”. Además, pidió la implicación de la comunidad internacional para hacer posible un diálogo fructífero: “Creo que el diálogo no será eficaz sin la mediación internacional”.

Los manifestantes rezan y se confiesan
El Obispo insistió en la actitud pacífica de los manifestantes y describió cómo estos comienzan cada día con una oración, y que, en ocasiones, rezan cada hora y se confiesan con los sacerdotes que los atienden. Según el Obispo, “resulta difícil imaginarse una manifestación más devota en la Europa del siglo XXI”.

Mons. Gudziak, además de insistir en la necesidad de que el Gobierno dialogue con los grupos opositores, dijo: “Esperamos que la razón y los principios éticos prevalezcan y que comience un diálogo auténtico”. Y añadió que el duro trato contra los manifestantes está minando la autoridad del Gobierno: “La legitimidad del Gobierno ucraniano está determinada por el respeto que muestra hacia los derechos humanos, y este respeto se ha descuidado y, en ocasiones, ha estado ausente. Se ha disparado contra los manifestantes y algunos han sido golpeados, y los perpetradores de esta violencia no han sido llevados ante la justicia”.

El Obispo espera que el país recupere la paz de la que ha disfrutado durante casi todo el tiempo desde su independencia de la Unión Soviética, lo cual, según él, es milagroso, visto los conflictos registrados en otros países cuando abandonaron la dominación soviética.

La Iglesia Greco-católica de Ucrania
Mons. Gudziak, presente en París desde diciembre de 2012, recalcó el crecimiento de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana (IGCU) desde 1989: entonces tenía 300 sacerdotes con una media de setenta años entre ellos, mientras que hoy ya son 3.000 con una media de edad de 40. El Obispo también mencionó que de una población greco-católica de 5 millones, la IGCU cuenta con 800 seminaristas o futuros sacerdotes.

El Obispo calificó de crucial el papel de Ayuda a la Iglesia Necesitada en la restauración de la IGCU en la era postsoviética, añadiendo: “Quisiera manifestar mi gratitud a AIN, que ha sido el mayor benefactor de nuestra Iglesia”. Y: “Estamos muy agradecidos a todo el equipo de la Fundación y a sus numerosos y generosos bienhechores, que siempre estarán presentes en nuestras oraciones”.

Fotografías

  • Mons. Borys Gudziak
 
Ayuda a la Iglesia Necesitada
Vaticano
Oficinas de AIN en el mundo:

91 725 92 12 ain@ain-es.org
Ferrer del Río, 14 (esq. C/Ardemans) - 28028 MADRID - 91 725 92 12
Luis Antúnez, 24 - 08006 BARCELONA - 93 237 37 63
Pº de la Pechina, 41 - 8º 46008 VALENCIA - 609 322 630
Trinidad, 12 - 45002 TOLEDO. Tel.: 648 539 475

Desarrollo web Netvision